Las gomas vegetales son producidas y expulsadas por algunas plantas frente a un estrés natural o daños físicos. En este sentido, un trabajo del INTA, el CONICET y la Universidad Nacional del Chaco Austral determinó que la goma exudada del algarrobo blanco tiene potencial en las industrias farmacéutica y alimentaria.
En sí, estas gomas son definidas como polisacáridos solubles en agua que pueden ser extraídos a partir de vegetales terrestres y que poseen la capacidad de incrementar la viscosidad y/o de formar geles en dispersiones acuosas.
El INTA Sáenz Peña, en conjunto con la Universidad Nacional de Chaco Austral (UNCAUS), inició estudios de campo y de laboratorio a modo de seguimiento preliminar para el algarrobo blanco. “De un total de 156 árboles examinados, 64 se identificaron como productores, por planta se estimaron valores relativamente constantes, variando entre 1,58 y 1,61 gramos de goma por semana” explicó Marcos Atanasio, integrante del equipo de investigadores.
Los ensayos químicos estimaron que la goma del algarrobo presenta propiedades comparables e incluso superiores a la goma arábiga, entre ellos se destacó el contenido proteico que es 10 veces superior. “Ésta es una de las características más sorprendentes, y ayudan a explicar en gran medida las excelentes propiedades emulsionantes y encapsulantes” comentó Franco Vasile, investigador del CONICET en la Universidad Nacional de Chaco Austral. Además, agregó que, ensayos de toxicidad aguda, demostraron que la goma no produjo efectos adversos.
Actualmente, se están desarrollando estudios del comportamiento de la goma en aplicaciones novedosas, tales como sistemas de vehiculización de compuestos biológicamente activos (antioxidantes, vitaminas y lípidos de alto valor nutricional). Asimismo, hay que considerar que requiere su incorporación al Código Alimentario Argentino.
Fuente: Info Campo