Eli Lilly concretó una de las mayores apuestas recientes de la industria farmacéutica en el segmento de vacunas al anunciar la adquisición de tres compañías biotecnológicas especializadas en enfermedades infecciosas por un monto total que podría alcanzar los US$ 3.800 millones. La operación marca el regreso de la compañía a un área que había perdido protagonismo dentro de su estrategia durante las últimas décadas y refleja un renovado interés del sector por la prevención como eje central del negocio sanitario.
Los acuerdos incluyen la compra de Curevo, LimmaTech Biologics y Vaccine Company, tres firmas con desarrollos enfocados en vacunas contra herpes zóster, infecciones bacterianas y virus de Epstein-Barr. Según informó la compañía, las adquisiciones permitirán ampliar significativamente su cartera en enfermedades infecciosas y fortalecer capacidades propias en investigación, desarrollo y plataformas vacunales.
La mayor operación corresponde a Curevo, cuyo valor podría alcanzar los US$ 1.500 millones. La empresa desarrolla amezosvateína, una vacuna destinada a prevenir el herpes zóster en adultos y que podría competir en el futuro con Shingrix, actualmente uno de los productos más relevantes de este segmento a nivel mundial.
Por su parte, LimmaTech Biologics será adquirida por hasta US$ 780 millones. Su principal activo es LTB-SA7, una vacuna en etapa temprana de desarrollo orientada a combatir infecciones causadas por Staphylococcus aureus, una de las principales responsables de infecciones asociadas a procedimientos quirúrgicos. La compañía también trabaja en programas vinculados a gonorrea, clamidia y otros patógenos bacterianos con alto impacto sanitario global.
La tercera adquisición corresponde a Vaccine Company, por hasta US$ 1.550 millones. La firma desarrolla una plataforma tecnológica propia para vacunas y tiene como programa más avanzado una inmunización contra el virus de Epstein-Barr, asociado a diversas enfermedades neurológicas, autoinmunes y algunos tipos de cáncer. Según Lilly, el proyecto se encuentra próximo a iniciar estudios clínicos.
La operación se produce en un contexto de fuerte expansión financiera para la farmacéutica estadounidense. El extraordinario crecimiento de medicamentos como Mounjaro y Zepbound permitió a Lilly generar una posición de liquidez que hoy impulsa una agresiva estrategia de adquisiciones, alianzas e inversiones en nuevas áreas terapéuticas. En el primer trimestre de 2026, Mounjaro se convirtió incluso en el medicamento más vendido del mundo, superando a Keytruda, líder histórico del mercado oncológico.
Desde la compañía explicaron que el objetivo es avanzar hacia un modelo de salud basado en la prevención de enfermedades antes que en el tratamiento de sus consecuencias. Daniel Skovronsky, director científico y de productos de Lilly, sostuvo que la estrategia busca actuar sobre los factores biológicos que pueden desencadenar patologías años después, incluyendo enfermedades neurológicas, procesos oncológicos e incluso trastornos asociados a infecciones persistentes.
El movimiento también refleja una tendencia creciente dentro de la industria farmacéutica global. Tras la experiencia de la pandemia y el desarrollo acelerado de nuevas plataformas vacunales, las grandes compañías comenzaron a incrementar nuevamente sus inversiones en enfermedades infecciosas, un segmento que durante años perdió protagonismo frente a áreas como oncología, inmunología y enfermedades metabólicas.
Analistas del sector consideran que las adquisiciones muestran una estrategia de diversificación diseñada para reducir la dependencia futura de los tratamientos para obesidad y diabetes, mercados altamente competitivos y sujetos a crecientes presiones regulatorias y comerciales. En este contexto, las vacunas aparecen como una oportunidad de crecimiento de largo plazo, especialmente en áreas con necesidades médicas aún no cubiertas.
Otro elemento relevante es la incorporación reciente de Peter Marks, exdirector del Centro de Evaluación e Investigación Biológica de la FDA, quien asumió el liderazgo de la división de enfermedades infecciosas de Lilly. Diversos analistas interpretan las adquisiciones como una señal concreta del nuevo rumbo estratégico impulsado por la compañía en materia de vacunas y prevención.
Para la industria farmacéutica global, la operación representa mucho más que una serie de adquisiciones. Refleja una redefinición de prioridades en investigación y desarrollo, donde la prevención, la inmunización y las tecnologías biológicas avanzadas vuelven a ocupar un lugar central dentro de las estrategias de crecimiento. Con recursos financieros impulsados por el boom de los medicamentos metabólicos, compañías como Lilly buscan ahora construir la próxima generación de negocios farmacéuticos sobre nuevas plataformas científicas capaces de responder a desafíos sanitarios de escala global.
Fuente: Bloomberg Línea.