OmniAb y Eli Lilly firmaron un acuerdo global de colaboración y licencia para avanzar en un nuevo programa de descubrimiento de fármacos dirigido a canales iónicos. La alianza combina la plataforma tecnológica de la biotecnológica estadounidense con la capacidad de desarrollo de una de las principales compañías farmacéuticas del mundo.
Según los términos anunciados, OmniAb recibirá un pago inicial y podrá acceder a hasta US$ 370 millones adicionales en pagos vinculados al cumplimiento de hitos de investigación, desarrollo y comercialización. El acuerdo también contempla regalías escalonadas sobre las ventas netas globales de los productos que eventualmente lleguen al mercado.
Por el momento, las compañías no revelaron cuál será el objetivo terapéutico específico ni la modalidad del tratamiento que se buscará desarrollar. El programa se encuentra en una etapa de descubrimiento, por lo que el acuerdo no implica todavía la existencia de un medicamento candidato en fases clínicas.
La investigación se centrará en los canales iónicos, proteínas que intervienen en el control de señales dentro de las células y que constituyen objetivos terapéuticos para distintas enfermedades. Su complejidad biológica y las dificultades asociadas con su identificación y validación han convertido a estas proteínas en un área de interés para el desarrollo de nuevas terapias.
En el marco de la colaboración, OmniAb aportará su plataforma tecnológica y su experiencia en el descubrimiento y screening de canales iónicos. La compañía desarrolla y licencia tecnologías de investigación destinadas a ayudar a empresas farmacéuticas y biotecnológicas a identificar nuevas moléculas con potencial terapéutico.
Uno de los diferenciales de OmniAb es su plataforma de generación y selección de repertorios de anticuerpos. La tecnología utiliza animales transgénicos propios diseñados para producir repertorios de anticuerpos que posteriormente pueden ser analizados para identificar candidatos con características relevantes para el desarrollo de medicamentos.
El modelo de negocio de la biotecnológica se basa precisamente en este tipo de asociaciones con compañías farmacéuticas. Sus ingresos pueden provenir de pagos iniciales, servicios de investigación, hitos asociados al desarrollo de los programas y regalías cuando los productos alcanzan la comercialización.
Para Eli Lilly, el acuerdo representa una nueva vía para ampliar sus programas de descubrimiento en un área que puede ofrecer oportunidades para desarrollar medicamentos frente a necesidades médicas todavía no cubiertas. La compañía viene incrementando su inversión en investigación y desarrollo y recurriendo también a acuerdos externos para complementar sus capacidades internas.
La operación también muestra cómo está evolucionando el modelo de innovación dentro de la industria farmacéutica. En lugar de concentrar todo el proceso de investigación dentro de sus propias estructuras, las grandes compañías recurren cada vez más a plataformas biotecnológicas especializadas para acceder a tecnologías y capacidades que pueden acelerar las primeras etapas del descubrimiento de medicamentos.
El interés por los canales iónicos no es nuevo, pero los avances en tecnologías de screening, ingeniería de anticuerpos y caracterización molecular están ampliando las posibilidades de abordar objetivos que históricamente presentaron dificultades para la industria.
En ese contexto, el acuerdo entre OmniAb y Lilly se suma a una serie de alianzas que buscan transformar plataformas tecnológicas especializadas en nuevos programas de investigación. Para OmniAb, además, supone la incorporación de otra compañía farmacéutica de primer nivel a su red de colaboraciones. La empresa ya cuenta con acuerdos con distintos actores de la industria para desarrollar potenciales terapias a partir de su plataforma.
El monto anunciado, sin embargo, debe leerse como un valor potencial y no como un pago inmediato de US$ 370 millones. La mayor parte de esa cifra está condicionada al cumplimiento de diferentes hitos durante las etapas de investigación, desarrollo y eventual comercialización. El acuerdo también incluye regalías si los programas alcanzan finalmente el mercado.
La primera señal del mercado fue favorable para OmniAb: tras conocerse la operación, las acciones de la biotecnológica llegaron a subir con fuerza en las operaciones previas a la apertura de Wall Street.
Ahora, el desafío será llevar el programa desde la etapa de descubrimiento hacia la identificación de candidatos concretos y, eventualmente, hacia estudios preclínicos y clínicos. Por el momento, el acuerdo deja planteada una apuesta de largo plazo: combinar una plataforma especializada en descubrimiento de anticuerpos con la capacidad de desarrollo y comercialización de Eli Lilly para explorar nuevas oportunidades terapéuticas en el campo de los canales iónicos.
Fuente: Curecompass.