La multinacional farmacéutica Novartis ha completado la adquisición de la biotecnológica Anthos Therapeutics en una transacción valorada en hasta US$3.1 mil millones, incluyendo pagos condicionados a hitos regulatorios y comerciales. El acuerdo, que fue confirmado por Blackstone Life Sciences y Anthos Therapeutics, marca un paso estratégico para reforzar el posicionamiento de Novartis en el segmento cardiovascular, uno de los mercados terapéuticos de mayor crecimiento global.
Bajo los términos del acuerdo, Novartis abonó US$925 millones al cierre, con pagos adicionales de hasta US$2.15 mil millones sujetos al cumplimiento de metas específicas de desarrollo y comercialización de productos.
El núcleo de esta adquisición es abelacimab, un anticuerpo monoclonal totalmente humano que actúa como inhibidor del factor XI, una diana emergente para prevenir coágulos sin aumentar significativamente el riesgo de hemorragias, un desafío crítico de los anticoagulantes tradicionales. Este compuesto, originalmente desarrollado por Novartis y licenciado a Anthos, está siendo evaluado en tres estudios de fase III, incluidos ensayos para pacientes con fibrilación auricular con alto riesgo de accidente cerebrovascular y en aquellos con trombosis asociada al cáncer.
Los datos clínicos disponibles sugieren un perfil de seguridad prometedor, con reducciones sustanciales de eventos hemorrágicos relevantes en comparación con anticoagulantes estándar como rivaroxabán en estudios previos, lo que fundamenta la expectativa de que abelacimab pueda representar una nueva opción terapéutica de primera línea en prevención de eventos tromboembólicos.
La transacción no solo recupera para Novartis un activo que había sido licenciado, sino que también refuerza su pipeline cardiovascular, un área clave dentro de la estrategia de crecimiento de la compañía que incluye otros acuerdos y colaboraciones para expandir su presencia en terapias cardiovasculares.
Para la industria farmacéutica global, la adquisición de Anthos ejemplifica la tendencia de las grandes compañías a incorporar biotecnológicas con activos de alto valor en desarrollo clínico, acelerando así la innovación y mitigando riesgos asociados a la I+D interna. En particular, la apuesta de Novartis por abelacimab refleja la importancia de encontrar alternativas más seguras y eficaces frente a tratamientos antitrombóticos existentes, un área con una enorme carga de enfermedad y costos asociados en enfermedades cardiovasculares a nivel mundial.
Con la consolidación de esta compra y el acceso directo a una cartera avanzada de ensayos, Novartis se posiciona de manera competitiva frente a otros gigantes farmacéuticos que también han estado invirtiendo en ampliar su oferta cardiovascular en los últimos trimestres, consolidando su rol como uno de los actores clave en innovación terapéutica a nivel global.
Fuente: Novartis.