La japonesa Takeda Pharmaceutical ha firmado un acuerdo estratégico con la empresa estadounidense Iambic para incorporar inteligencia artificial (IA) en el diseño de nuevos fármacos dirigidos al cáncer y a trastornos gastrointestinales, marcando uno de los pasos más relevantes hacia la integración de tecnologías avanzadas en I+D farmacéutica. El contrato, que supera los 1.700 millones de dólares en pagos iniciales, hitos de desarrollo y comerciales, incluye además posibles regalías por ventas, consolidando el compromiso de Takeda con una innovación más rápida y eficiente.
Según el reporte, Iambic utilizará su modelo de IA conocido como NeuralPLexer, capaz de predecir cómo se unen las moléculas medicamentosas a proteínas específicas, un factor crítico en el diseño de compuestos eficaces y selectivos. Al aprovechar estas capacidades de predicción, Takeda busca reducir los tiempos tradicionales de descubrimiento, que pueden extenderse durante años, y acercarse a modelos más ágiles que potencien la generación de candidatos clínicos con mayor probabilidad de éxito.
Expertos del sector señalan que el uso de IA en etapas tempranas del desarrollo no solo acelera el proceso, sino que también puede permitir la identificación de estructuras moleculares que hubieran sido difíciles de descubrir con métodos convencionales. A medida que la industria farmacéutica enfrenta presiones para innovar y reducir costos, este tipo de alianzas estratégicas con empresas tecnológicas especializadas se convierte en una vía clave para mantener competitividad frente a pipelines cada vez más exigentes.
El acuerdo entre Takeda e Iambic se produce en un contexto donde múltiples compañías globales amplían su adopción de IA para optimizar desde el cribado de moléculas hasta la programación de ensayos preclínicos y clínicos, integrando modelos predictivos que pueden reducir meses o incluso años en el desarrollo de nuevos tratamientos. Aunque todavía quedan desafíos en cuanto a la validación regulatoria y la interpretación de predicciones algorítmicas, la colaboración representa un avance significativo en la transformación digital de la I+D farmacéutica.
Con este movimiento, Takeda no solo refuerza su posición en terapias oncológicas y gastrointestinales, sino que también se suma a una tendencia global en la que la inteligencia artificial empieza a jugar un rol central en la búsqueda de soluciones terapéuticas más precisas y con resultados clínicos más prometedores.
Fuente: Bitget.