La creciente demanda global de medicamentos basados en agonistas del receptor GLP-1, utilizados para tratar diabetes tipo 2 y obesidad, está impulsando cambios en los modelos de producción de la industria farmacéutica. En este contexto, la compañía biofarmacéutica Eli Lilly and Company comenzó a aplicar herramientas de inteligencia artificial para optimizar la fabricación de algunos de sus productos más demandados, como Mounjaro y Zepbound.
Según directivos de la empresa, la implementación de estas herramientas tecnológicas permitió incrementar la eficiencia de los procesos industriales y fabricar más unidades de estos medicamentos de las que hubieran sido posibles mediante los métodos tradicionales de producción.
Uno de los componentes centrales de esta estrategia fue el uso de gemelos digitales, una tecnología que crea una representación virtual de una planta industrial utilizando datos en tiempo real. Este modelo digital permite replicar con precisión el funcionamiento de una fábrica y simular cambios en maquinaria, insumos o procesos antes de aplicarlos en el entorno productivo real.
A través de esta herramienta, los equipos de ingeniería de Lilly pudieron modelar distintos escenarios operativos y analizar cómo modificar variables dentro del sistema productivo para encontrar configuraciones más eficientes. El gemelo digital reproduce cada componente del proceso industrial —desde equipos y líneas de producción hasta flujos de materiales— permitiendo probar ajustes y optimizaciones sin interrumpir la actividad de la planta.
La inteligencia artificial se integra en este modelo analizando grandes volúmenes de datos operativos y generando recomendaciones para mejorar la productividad, identificar cuellos de botella y optimizar la planificación de la producción. De esta forma, las decisiones sobre mejoras de procesos pueden evaluarse previamente en el entorno virtual antes de ser implementadas en las instalaciones reales.
El enfoque responde a un desafío central que enfrenta hoy la industria biofarmacéutica: el fuerte crecimiento de la demanda de terapias basadas en GLP-1, una clase de medicamentos que imitan la acción de la hormona responsable de regular el apetito y los niveles de glucosa en sangre. Estos tratamientos han experimentado una expansión acelerada en los últimos años debido a su eficacia tanto en el control de la diabetes como en el manejo del peso corporal.
Frente a este escenario, las compañías farmacéuticas están explorando nuevas estrategias tecnológicas para ampliar su capacidad de producción sin comprometer la calidad ni la estabilidad de los procesos. En el caso de Lilly, la combinación de inteligencia artificial, simulación digital y análisis avanzado de datos se ha convertido en una herramienta clave para mejorar la eficiencia industrial y responder con mayor rapidez a la demanda del mercado.
La experiencia de la compañía refleja una tendencia creciente dentro del sector biofarmacéutico: el uso de tecnologías digitales avanzadas para optimizar la fabricación de medicamentos complejos. Herramientas como los gemelos digitales, el análisis predictivo y la automatización basada en datos están comenzando a desempeñar un papel central en la transformación de los sistemas productivos de la industria farmacéutica.
Fuente: Forbes.