Argentina avanza en la consolidación de su industria biofarmacéutica como proveedor regional tras el anuncio de un acuerdo que permitirá producir y exportar vacunas contra la influenza estacional a países de América Latina y el Caribe. La iniciativa se desarrollará en el marco del Fondo Rotatorio de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), un mecanismo regional que coordina la compra y distribución de vacunas y otros insumos sanitarios para los sistemas de salud de la región.
El proyecto surge de una alianza entre la OPS, la compañía internacional CSL Seqirus —especializada en vacunas antigripales— y la empresa argentina Sinergium Biotech, que será responsable del llenado, acondicionamiento y distribución de las dosis producidas en el país. La iniciativa incluye además un proceso de transferencia tecnológica destinado a fortalecer las capacidades productivas locales y regionales en materia de vacunas.
La producción se realizará en la planta de Sinergium ubicada en Garín, provincia de Buenos Aires, donde se incorporará una plataforma tecnológica más avanzada para la fabricación de vacunas contra la influenza. Esta tecnología permitirá mejorar la eficiencia del proceso productivo, aumentar la capacidad de fabricación y ofrecer mayor flexibilidad frente a eventuales escenarios de epidemias o pandemias.
El acuerdo prevé que las vacunas producidas en Argentina se distribuyan a más de 40 países y territorios de América Latina y el Caribe a través del Fondo Rotatorio de la OPS, un sistema que consolida la demanda de los países miembros, negocia precios con los fabricantes y coordina la logística de entrega. Este mecanismo, que cuenta con más de cuatro décadas de funcionamiento, permite aprovechar economías de escala y facilitar el acceso a vacunas a costos más accesibles para los programas nacionales de inmunización.
Según autoridades de la OPS, la producción regional de vacunas constituye un elemento clave para fortalecer la seguridad sanitaria en las Américas. Durante el anuncio del acuerdo, el director del organismo, Jarbas Barbosa, destacó que ampliar las capacidades productivas en la región permitirá reducir la dependencia de proveedores externos y mejorar la preparación frente a futuras emergencias sanitarias.
La iniciativa también se inscribe en una estrategia más amplia orientada a fortalecer el ecosistema regional de producción farmacéutica. En el marco de este esquema, el Fondo Rotatorio de la OPS comenzará además a incorporar medicamentos de alto costo —como tratamientos oncológicos y terapias para enfermedades crónicas— producidos por laboratorios de la región, ampliando su portafolio más allá de las vacunas.
Otro de los aspectos relevantes del acuerdo es el papel de la autoridad regulatoria argentina. Se espera que las autorizaciones emitidas por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) puedan ser reconocidas por los países que participan en el Fondo Rotatorio, lo que permitiría agilizar los procesos de exportación y facilitar la distribución regional de los productos.
Con esta iniciativa, Argentina busca consolidarse como un nodo estratégico dentro de la cadena regional de producción biofarmacéutica. La combinación de transferencia tecnológica, cooperación internacional y capacidades industriales locales apunta a construir un suministro regional más sostenible y resiliente de vacunas, en un contexto en el que los países latinoamericanos buscan reducir su dependencia de las importaciones de productos sanitarios críticos.
Fuente: Infobae.